Pero es que joder, me siento mejor. Todo sigue siendo una puta mierda, pero yo me siento mejor. Pienso en hacerlo y me siento mejor. Lo hago, y me siento mejor. Luego, como una puta mierda, otra vez. Y al sentirme así lo vuelvo a hacer para volverme a sentir mejor, y la maldita falacia continúa. Es como una retroalimentación continua que nunca para.
Lo peor de todo es que el método de ensayo y error no cuaja.
Otra mañana más, vuelvo a despertarme. Y pienso: joder. Sólo para estar todo el jodido día como una puta zombi, mirando al infinito, a nada en absoluto. Y con ganas de llorar. Muchas ganas de llorar. Y de morirme. Y de todo.
Y me tranquiliza saber que nadie va a tener narices de leer esto, pero aún así puedo desahogarme. Un poco.
Joder.
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